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    JUAN PORCAR – EL AFRICANO

    Juan PorcarHo sentim, aquest article no té traducción en català 11/02/08

    Hoy el tema no va de montañas.  De hecho, ya había dicho al acabar la subida al Aconcagua que entre cumbre y cumbre iríamos colgando textos en la web no necesariamente relacionados con la montaña, sino sobre experiencias vivida tanto en los montes como en las diversas aventuras que hemos ido realizando; y siempre para extraer aquellas lecturas más significativas que, de alguna forma, puedan tener algún sentido para todos nosotros.  Para llegar a transmitirnos tanto vivencias, como valore, como ejemplos, como algunas reflexiones sobre el sentido de las cosas y la extrapolación que pueden tener en nuestra vida diaria.

    A partir de aquí, una de las cosas que me parecen más interesantes de poder compartir y explicar es el hecho de haber conocido personas bastante especiales en todas estas movidas en las que estamos metidos.  Todas las experiencias un poco extremas y vividas con pasión aportan muchas cosas importantes, pero de estas, sin ninguna duda, una de las principales es la posibilidad de conocer y convivir con personas muy interesantes.

    Hoy reflexiono sobre una persona que considero muy especial y que recoge realmente esta voluntad de querer destacar a gente que has ido conociendo durante las “aventurillas” realizadas; y que por una u otra tienen unos factores que vale la pena destacar.  Os presento (para los que todavía no lo conozcáis) a Juan porcar.

    Porcar ha sido un entregado aventurero, piloto de motos y coches, gran conocedor de África y pionero en algunas actividades.  Ha destacado en distintas disciplinas, pero dónde lo ha hecho especialmente ha sido en el Rally Dakar.  Él fue el primer piloto nacional en tomar parte en esta carrera/aventura el año 1982.  Desde entonces su evolución deportiva siempre ha estado muy ligada a este evento, donde participó en numerosas ocasiones tanto como piloto de moto como de coche, llegando a ser piloto oficial del equipo NISSAN España.  Dentro del entorno del motor y del Dakar se lo conocía como “El Africano” de tan integrado que llegó a estar en el paisaje de todos los eventos que se hacían por los desiertos de este continente.  Además, su profesión era la de periodista, y con esto tenía la gran, y a menudo escasa, cualidad de saber explicar muy bien todas las historias en las que tomaba parte.

    Paralelamente, ha realizado una muy interesante carrera profesional, en un sector siempre relacionado con el mundo del motor, los grandes eventos deportivos, los viajes extremos y la aventura.  Él fue, junto con Jaime Algersuari, uno de los miembros del grupo iniciador de la revista SOLO MOTO, que con el tiempo se ha convertido en un gran grupo empresarial denominado ALESPORT, con el común denominador del deporte la aventura y los grandes eventos, y con muchas ramificaciones en diferentes empresas que van desde el mundo editorial (con numerosas cabeceras de revistas de muchos deportes como son Solo Moto, Solo Auto, Solo Bici, Solo Golf, Solo Nieve, etc…); organizadores de eventos con la enseña RPM (Representantes del Dakar en España, Maratón de Barcelona, Vuelta ciclista a Catalunya, Indoor Trial y Enduro de Barcelona, Titan Desert, Presentaciones de vehículos de las principales marcas, etc…); agencia de viajes especiales, de incentivos y de aventura con la marca AVENTURISMO, agencia de seguros; y muchos otros negocios relacionados.  Él es el Consejero Delegado de este “Mega-Grupo” empresarial de capital 100% nacional.

    Normalmente acostumbramos a tener como ídolos a deportistas de élite que son los números “uno” en una determinada disciplina.  Evidentemente estos tienen sobrados motivos para ser admirados, pues llegar a destacar en una especialidad concreta tiene mucho mérito.  Pero a menudo son personas tan especializadas que, si los analizamos a fondo, vemos que se han dejado muchas cosas por el camino.

    Yo creo que personas como Juan Porcar, para los que tenemos la suerte de conocerlo un poco bien y de haberle seguido la pista, tienen todos los ingredientes para ser también unos “ídolos” para mucha gente, entre los cuales yo me cuento.  Juan es una persona bastante normal, pero a la vez muy especial; que ha sabido combinar su vida cotidiana con la realización de sus grandes pasiones.  Que ha sabido llevar a cabo grandes metas, ha sabido explicarlas, ha sabido hacerlas a un buen nivel y, sobre todo, ha sabido compatibilizarlas con un trabajo muy exigente pero que, al final, notas que también le apasiona y le aporta una importante realización personal.

    Estoy hablando de una persona con la que las circunstancias me han hecho coincidir ocasionalmente, aunque algunas veces él ni se ha enterado.  Dejadme que os explique algunos de estos momentos, aún tomando el riesgo de dejarme muchos otros por el camino:

    Año 1982.  Yo tenía 15 años.  Juan era un periodista y piloto que participaba por primera vez en una carrera de locos inventada por los franceses, que se llamaba “PARÍS-DAKAR”, en la que nunca había participado otro español.  Yo devoraba en la revista “Solo Moto” cada uno de sus escritos dónde él explicaba aquella experiencia de un “españolito” que tomaba parte en una gran aventura, con una moto “Ossa” mal preparada, sin saber ni que tenía que llevar, pelándose de frío en las carreteras de Francia, y asándose de calor en el desierto africano.  Acabó internado en un hospital de Argelia del que se tuvo que escapar, literalmente, cuando estuvo mínimamente recupera de una infección que tenía.  Yo soñaba con aquellos artículos.  Estoy seguro de que son algunos de los textos que más me han marcado en la vida.  Yo estaba en plena pubertad.  Quería salir y conocer chicas, quería tener un gran futuro, pero sobre todo, quería vivir aquellas aventuras que explicaba un tal Porcar.

    Año 1.995.  Continúo leyendo el “Solo Moto” y el “Solo Auto”, y veo que aquel loco ya ha llegado a ser piloto oficial del equipo NISSAN España.  Continúa escribiendo sobre sus gestas.  Ya no hay tanta aventura, pues ahora se acerca más a ser sólo un piloto de carreras que un aventurero;  pero sus artículos continúan transmitiendo la misma pasión por las aventuras, por el Dakar y por África.   Yo continúo pensando en emularlo, pero ya no me conformo con soñar, sino que decido que al estar ya corriendo carreras de Enduro y Raids sin hacerlo del todo mal, el próximo año participaré en el Rally del Atlas en Marruecos.  Y si todo va bien, intentaré enfocar el Dakar.

    Año 1.998.  Participo por primera vez en el Dakar incluido en un equipo del “Sólo Moto” (No podía ser de otra forma) y Honda.  El mánager del equipo es el conocido ya ex – piloto Carlos Mas; pero el promotor es Juan Porcar.  Recuerdo muchas cosas de aquel rito iniciático en las grandes aventuras; pero sin duda, una de las más destacadas la charla que nos dio Porcar en una reunión mantenida en un Hotel de Sitges durante un ‘Stage’ de preparación.  Allí él nos explicaba como afrontar la carrera y como entender el Dakar y el desierto.  Dejó ir una frase que me ha quedado grabada y que me ha servido para muchas cosas en la vida.  Nos decía que por muy largo y duro que fuese el Dakar, por muchas dunas que  tuviésemos por delante, por muy cansados que estuviésemos, para poder llegar al minal teníamos que intentar avanzar metro a metro; no quedarnos nunca encallados mirando sólo el objetivo final, porqué nos asustaríamos.  Había que avanzar, superar la dificultad inmediata.  Luego ya encontraríamos el modo de superar la siguiente, pues eso ya sería una oportunidad que no tendríamos si no hubiésemos pasado la anterior… y así sucesivamente.  Qué sencillo, ¿no? Pero que complicado de llevarlo a cabo.

    Año 2000. Participo como copiloto de Pep Busquets (Primer piloto español discapacitado en participar en el Dakar, y único en la historia en acabarlo –justo ese año-).  Porcar ya no corre en aquel momento, pero se ha convertido, a través de RPM y como representante del Rally en España, en el principal promotor del Dakar en nuestro país.  Desde la responsabilidad que tiene en ese momento, se pudo totalmente a nuestra disposición para ayudarnos en lo que nos pudiese hacer falta, nos felicitó por el reto, y nos dio un empujoncito con TVE (de la cual RPM tenía los derechos del Dakar), para que nos hiciesen un buen reportaje.

    Año 2006.  Participo en una carrera de BTT (Bicicleta de Montaña) organizada por RPM en Marruecos, llamada “Titan Desert”.  Era la primera vez que se celebraba, y venía a ser una especie de Dakar corto en Bicicleta.  Tenía un promotor y ejecutor detrás que se llamaba Juan Porcar.  Yo ya respetaba mucho a esa persona , pero verlo tan emocionado en un nuevo proyecto, verlo viviendo cada momento de la organización de esta recién estrenada aventura, y verlo a él hacer personalmente las explicaciones de todo el rally cada noche en el campamento, después de haber estado toda la vida haciendo eventos muy importantes y de formar parte del nivel ejecutivo máximo de una gran empresa, me dejaron especialmente sorprendido.  ¡Este hombre  estaba siempre haciendo cosas que le encantaban!

    Año 2008 (Semana pasada).  Leí una editorial suya en una de las revistas de su grupo que, nuevamente, me dejó muy a gusto.  Explicaba en formato de cuento, lo que ha supuesto la anulación del Dakar para todo el mundo, pero sobre todo para la gente y los países del norte de África.  No entraba en explicar o analizar nada concreto.  Sólo explicaba una historia inventada.  Os aseguro que por mi relación con la carrera, he leído bastantes cosas sobre esta anulación, pero en este sencillo texto él sin decir mucho, lo decía todo.  Abusando de que ahora ya nos conocíamos  bastante, y de que tenía su E.Mail, no pude resistir la tentación de enviarle una felicitación por haber escrito una editorial tan sensible y acertada, a la vez que aprovechaba para hacerle una breve descripción de lo que había supuesto para mi ller aquellos primeros textos del Dakar hace 25 años.  Me sabía mal molestarlo, pero me apetecía escribirle ese mail.  Creía que ni me contestaría porqué siempre va liadísimo.  En la tarde del mismo viernes me llamó porqué me quería dar las gracias personalmente por mi felicitación.  Incluso en esto demostraba que, aparte de ser un gran empresario, un buen periodista y un piloto/aventurero destacado, también era un personaje elegante.  Estés arriba o abajo en tus responsabilidades profesionales y/o económicas, saber dar las gracias   es siempre una muestra de humildad y de generosidad.  Para mí fue como un “climax” de una relación  con alguien que, a pesar de no estar en su círculo inmediato, de alguna manera, siempre me ha sido muy próximo, y siempre lo he respetado y admirado.

    A menudo hay gente que ha hecho muchas cosas o que ha llegado muy arriba en su actividad, y la gente dice que ha tenido mucha suerte.  Pero viendo personas como Juan, que saben hacer cosas inéditas, saben vivir la vida con pasión, saben llevar adelante una gran carrera profesional, saben ser grandes y orgullosos, a la vez que ser también pequeños y humildes cuando toca, uno deja de pensar que han tenido suerte, para concluir que este es un ejemplo de camino hacia el éxito… Y no me refiero sólo al éxito profesional, sino también y principalmente, hacia el personal, que es mucho más importante.

    Juan: ¡Gracias por haberme regalado tus artículos, y por haberte cruzado en mi camino!

    Albert Bosch

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    Els vostres comentaris

    Comentario de Cialis
    Fecha: 10 March 2010, 6:25

    G658OP Excellent article, I will take note. Many thanks for the story!

    Comentario de jorge solis
    Fecha: 10 May 2009, 12:06

    yo tuvela suerte de conocerle por cortejar a una prima y me encanto su personalidad .su manera de tratarte y su forma de comportarse impresionante .
    muchas gracias por poder comentar esto con otras personas

    Comentario de antonio
    Fecha: 21 April 2008, 20:33

    Yo también lo admiro, desde que lo conocí gracias a Solo Moto, allá por el año 1978, tenía yo 14 añitos.