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    Mountaineers for Himalayas Foundation

     

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    Llistat de noticies:

    Mc.Kinley

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    LA GRAN DAMA DE ALASKA

    Casi todos los alpinistas que se han enfrentado al reto de las “7 Cumbres” coinciden en que el Mc. Kinley es posiblemente el más duro y peligroso de todos. Esta montaña, con sus 6.194 metros, está muy lejos de ser una cima fácil. Muy al contrario; se ha ganado el respeto de todos los alpinistas por sus duras condiciones climatológicas, por su belleza salvaje y por esconder multitud de peligros que convierten su escalada en una empresa de alto compromiso.

    La denominación en lengua indígena y como se le conoce actualmente en la zona, es “Denali”, que significa la “Más alta”.

     

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    INICIO DE LA EXPEDICIÓN

    Casi un par de días para hacer una intensa preparación en Talkeetna tanto en el apartado de material, como de consensuar técnicas comunes para la progresión de la cordada por los glaciares y por la colocación de los trineos, y también para aprovechar para registrarse y recibir el Briefing correspondiente a los Rangers que controlan la reserva del Mc.Kinley.
    La tarde del 19 de mayo cogíamos la avioneta para desplazarnos hasta la base del gran glaciar de Talkeetna, en un vuelo espectacular tanto por las vistas como por la impresión de volar muy cerca de las paredes de las montañas inmediatas.

    Una vez en el glaciar, hacemos una buena cena y, en vez de hacer noche, ya optamos por avanzar hasta el primer campamento, situado a 2.300m., aprovechando que aquí no se hace de noche y así usamos las horas de máximo frío para cruzar la peligrosa parte más baja del glaciar donde el cruce de innumerables grietas componen uno de los principales peligros de la expedición.

    Ponemos las tiendas a las 4h30 y hacemos una buena dormida para tomarnos el día siguiente con mucha calma y hacer un porteo a medio camino (3.300m.) del segundo campamento en la madrugada siguiente. Volviendo al campamento primero, una buena cena y a dormir pronto porque nos levantaremos muy temprano para trasladarnos al segundo campo a 3.400m.

    El día 23, cuarto día de estancia en la montaña hacemos un día entero de descanso. Estos días iniciales nos sirven para irnos familiarizando con las características propias de una expedición con autonomía total como la del Mc.Kinley, ciertamente  muy diferencial de la mayoría de grandes expediciones. Nos hartamos de hacer agujeros, tanto para hacer depósitos por el camino, como para poner la tienda cocina / comedor. Nos convertimos en unos expertos cortadores y colocadores de ladrillos de hielo para proteger las tiendas del viento. Aprendemos a desenvolvernos con los trineos que de subida no suponen demasiado problema a parte del peso que suponen, pero que de bajada son un importante handicap a superar. Y vamos entrando, en definitiva en una cierta rutina propia de una gran expedición.

    El día 24 ya tenemos un día bastante completo: Vamos a hacer un porteo de material hasta 4.200m. para preparar el traslado al Campo Avanzado el día siguiente. En esta jornada pasamos los conocidos cuellos del “Mororcycle Hill” y “Squarrell Hill”, donde debemos afinar bastante con los trineos, pues especialmente el segundo es muy inclinado y es una llimpa de hielo azul complicadilla. Dejamos el depósito justo después de atravesar el “Windy Corner”, otro de los lugares complicados de la travesía por el riesgo constante de caída de piedras de sus paredes anexas, para pasarlo un poco más ligeros el día anterior. Para pasar este punto hay dos opciones básicas: Cruzarlo dos veces pero caminando con un peso más ligero y poder avanzar más rápidos, o pasarlo una sola vez (haciendo el depósito antes), pero llevando todo el peso encima y caminando más lentos al superarlo. Nosotros optamos por la primera alternativa y, pienso que no nos equivocamos.
    El día 25 hacemos la jornada más larga y dura de esta primera parte de la expedición: Trasladamos el campamento al Campo Avanzado (4.350m.), sin ni parar a recoger el depósito del día anterior, pues lo dejamos para el día siguiente, en el que haremos una jornada de descanso activo adecuando bien el campamento y recogiendo dicho depósito.

     

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    UNA LARGUÍSIMA PARADA FORZADA

     
    Teóricamente queríamos descansar sólo el día 26 en el campo avanzado, e ir a hacer un depósito a la aresta principal (a unos 5.000m.), que nos debe llevar al Campo de Altura. Pero las condiciones están muy complicadas y nos hemos de alargar sin movernos un día, y dos, y tres, y cuatro, y cinco, y seis, y siete, y ocho, y nueve…
    Hasta el noveno día no tenemos alguna mínima opción de movernos ni arriba ni abajo. Estamos prácticamente incomunicados en medio de una fuerte tormenta que parece no querer amainar nunca. Las horas cuestan de pasar. Prácticamente no podemos hacer nada más que estar en la tienda, de vez en cuando salir a dar una vuelta bien abrigados para estirar las piernas. Un día nos entretenemos durante muchas horas en construir una cueva que nos va bien para hacer ejercicio y, al salirnos una cosa bastante chula y con mucho espacio, nos sirve para hacer mucha vida durante todos estos días, pues al menos aquí la temperatura no es demasiado baja (entre 2 y 4 grados negativos aprox.) y nos permite descansar del fuerte viento que siempre ataca a las tiendas.

    Apenas el día 3 de junio parece que las condiciones nos pueden permitir pasar la larga aresta que nos separa hasta el campo de altura, y decidimos recoger todo el campamento y probarlo, conscientes de que estamos ya haciendo uno de los últimos intentos que nuestro calendario y paciencia nos permitirá.

    El intento se frustra cuando al llegar a la cresta vemos que se nos ha hecho demasiado tarde y que el viento vuelve a ser muy fuerte. La verdad es que poco dudamos respecto a la decisión de hacernos atrás, pues cruzar toda la cresta (que dura entre dos y tres horas) con tiempo correcto, siendo tan expuesta, hubiera sido temerario en aquellas condiciones. Sabiéndonos muy mal y ya casi con sabor a derrota, volvemos hacia el campo base.

    Llegando de nuevo al campamento donde habíamos estado ya nueve días, la confusión conquistó nuestro grupo. Yo me disponía a montar de nuevo la tienda, pero varios de los otros ya decían que esa había sido nuestra última oportunidad y que, ahora al menos, hacía suficiente buen tiempo para cruzar el “Windy corner” y tirar abajo sin arriesgarnos volver a quedar atrapados allí por más días. Sin poder evitarlo, entramos en unas horas de tensión dentro del conjunto bien avenido que habíamos estado todos los días. Yo no quería discutir, pero estaba absolutamente decidido a aguantar algunos días más y esperar una posible y, teóricamente previsible, mejora del tiempo. No podía quedarme solo, pues hacer esa montaña sin ir encordado con alguien es temerario y yo no estaba dispuesto a hacerlo, pero dije que si que lo haría si nadie se quedaba conmigo. Por suerte, mi compañero Geert Van Hurk, con quien había compartido tienda todos los días y nos entendíamos muy bien, enseguida me secundó y tuvimos, al menos, una posición sólida para no dejarnos tirar por las prisas de la mayoría que querían ya abortar la expedición. Finalmente, los seis que éramos, tres se fueron abajo y tres más nos quedamos, dándonos un margen de cinco días más como teórica opción final.

     

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    EL ATAQUE FINAL

    El 4 de junio fue una vez más una jornada de descanso forzado en ese caprichoso campamento. Pero aunque las previsiones para el día siguiente no eran excelentes, parecía que apuntaban a un poco de calma a primera hora de la mañana.
    Sin dudarlo demasiado, nos hemos dispuesto a salir a las 6 de la mañana (muy pronto para esta montaña a esta altura), para maximizar nuestras opciones de cruzar la dichosa aresta. Al cabo de seis horas llegábamos muy justos de fuerzas en el Campamento de altura, por fin!
    El día 6 lo dedicamos a descansar y preparar el ataque a la cumbre al día siguiente si el tiempo nos lo permite. De hecho, no habríamos podido intentarlo directo, pues sopló un viento intensísimo que casi no nos dejó salir de la tienda y nos hubiera impedido a toda costa hacer cumbre. De todos modos, los ánimos los tenemos a tope, porque las previsiones indican dos días de buen tiempo y, parece que tendremos doble oportunidad para intentar llegar arriba.
    El día 7 nos levantamos con un día fantástico y, como habíamos previsto, a las 7h30 iniciamos el ataque final. Sólo encontramos un viento bastante fuerte al cruzar el temido “Denali Pass”, pero entonces el resto de ascensión es dura, pero bastante agradable. Y tenemos la gran suerte de que podemos pasar la larga, expuesta y preciosa cresta final, sin apenas un poco de viento.

    Hacemos cumbre a las 15h00 del día 7 de junio de 2009 (Hora de Alaska), y llegamos de nuevo al campamento de altura a las 18h30.

    El día 8 madrugamos bastante para intentar recuperar tiempo y tratar de bajar directo hasta la base del glaciar de Kalhitna de un tirón. Por eso dividimos la etapa en tres partes: Una para hacer la aresta más delicada para llegar al campo avanzado donde habíamos dormido 11 días, donde recuperamos los trineos, comemos algo y también hacemos una pequeña siesta. Entonces continuamos hasta el campo 2 donde habíamos dejado un depósito al subir, donde comemos con calma y también descansamos un buen rato. Y finalmente, empalmamos hasta la base del Kalhitna para llegar hacia las 3 de la noche. Todo ello una bajada larguísima y agotadora tanto por la distancia y las horas, como por la tortura constante del trineo en los flaqueos más delicados (Windy Corner, Squirell Hill, Motorcycle Hill).
    Una vez al lado de la pista de aterrizaje de las avionetas, hacemos un vivac para dormir unas 4 horitas, y tenemos la suerte de que hace bastante buen día para que muy pronto nos recojan y podamos comer una súper hamburguesa con 2 litros de cerveza en Talkeetna.
    Objetivo conseguido, unos días fantásticos de montañismo puro, y un ‘hueso duro’ del proyecto de los 7 Cumbres superado.

     

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    Alçada: 6.194 m.
    Localització: Serralada d’Alaska  – Centre d’Alaska – E.E.U.U. – Amèrica del Nord
    Principals dificultats: Fred extrem – Perill d’Esquerdes
    Data cim: 07 de Juny de 2009